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IU: un proyecto
político en vías de extinción
Los resultados electorales del 9 M no han hecho otra cosa que
evidenciar lo que ya era un hecho; IU no tiene más entidad política
que sus siglas; una marca devaluada en el mercado electoral y
mediático sin incidencia alguna en ningún sector social. La casi total
pérdida de representación en el Parlamento no es otra cosa que un
ajuste con la realidad.
El naufragio de IU comenzó a acentuarse cuando fue evidente para
la opinión pública que estaba ante una organización carente de
identidad específica y propia y por ello incapaz de fijar siquiera un
mínimo estable de respaldo y apoyo.
Muchas cosas han cambiado en España y en el mundo desde que fue
fundada el 27 de Abril de 1986, pero hay dos fundamentales: las
consecuencias de la desaparición de la URSS y el giro de CCOO hacia un
sindicato de servicios que comparte con UGT los favores de la
administración. Y al hablar de las consecuencias quiero remarcar que
me refiero a cómo estos hechos han sido vividos, cómo han sido
introyectados en lo personal y en lo colectivo y cómo terminaron
derivando hacia posiciones del borrón, cuenta nueva y superación de la
fractura de 1920. En unos meses se borraron de la memoria la historia
más inmediata y las evidencias del día a día político y sindical.
Precisamente su aparición como fuerza política venía a resítuar un
espacio político en torno a dos ejes alternativos: El Programa como
referencia para las relaciones con los demás y las otras formas de
hacer política como el sello de una nueva alianza con la sociedad y
especialmente con los sectores más dinámicos y avanzados de la misma.
Estas dos características hacían del nuevo proyecto una entidad que
pretendía crear instrumentos de intervención social en la política y
en la actividad social desde posiciones orientadas a lo que vino en
denominarse la Construcción de la Alternativa.
Desde fuera vinieron
pronto las operaciones dirigidas a insertar a la nueva fuerza dentro
de la dinámica que el nuevo orden mundial preconizaba. El harakiri del
PCI, la deriva hacia ese ejemplo de Iniciativa per Catalunya junto con
las andanadas mediáticas en torno a las diversas denominaciones de la
Casa Común las cuales contaban con grandes y sucesivas cabezas de
puente en el interno de IU, marcaron con el estigma de la crisis
permanente a la nueva organización. Desde entonces IU ha estado
debatiéndose entre la consolidación de su manera específica de ser y
la llamada hacia lo inerte: la homologación con el status político
buscando en él la legitimidad y la normalización.
A pesar de las dificultades IU se desarrolló y avanzó
electoralmente. Eran los tiempos del 14 de Diciembre, la Propuesta
Sindical Prioritaria y la Iniciativa Sindical de Progreso. También
eran los tiempos de un PSOE que evidenciaba la corrupción, el crimen
de Estado, las privatizaciones, las desregulaciones y la beautiful
people. El hecho de que a pesar de estos escándalos el PSOE mantuviera
un suelo electoral muy alto debió servir de advertencia acerca de que
el trabajo preferente de IU debiera hacerse en el seno de la sociedad,
de las organizaciones obreras, de los colectivos alternativos y
culturales. Era aquí donde el Movimiento Político y Social mostraba su
necesidad de ser y trabajar.
Las alianzas y acuerdos con CGT y USO en torno a las 35 horas
reiteraban la lección; IU no debía tener más referente sindical que el
marcado por las luchas de cada día, los programas y las alternativas.
IU sólo podía avanzar a partir de entonces si ella misma creaba y
ampliaba el terreno sobre el cual su rareza política podía enraizarse,
crecer y hacer cambiar el entorno. Instalarse en la lógica de
cualquier fuerza parlamentaria y desde luego en la del PSOE y su
discurso bifocal, era la muerte anunciada.
Dudando entre qué camino escoger o lo que es peor, picoteando de
unos y otros, las características de IU comenzaron a difuminarse y la
confrontación interna entre visiones parciales e interesadas del
proyecto se multiplicó, se transformó en una serie de luchas
endogámicas por razones más cercanas a las listas electorales que a
otra cosa.. Y puestos en ese camino, optando por la vía de la lucha
exclusivamente institucional los Estatutos, la democracia interna, la
ética y la honestidad política que hacía tiempo venían degradándose
empezaron a gozar de unas largas vacaciones. Recordemos las
diferencias en cuanto a contenidos, alianzas estables, rigor y
claridad entre el debate sobre Mäastricht y los otros muchos que le
han seguido.
En el seno de IU comenzó a abrirse paso de nuevo la vieja idea de
ser diferentes y diferenciados sin abandonar tampoco el rol que el
PSOE y sus influencias habían montado en torno al bipartidismo; IU
quiso ser la otra cosa pero dentro de un orden. En función de ello el
viejo lema del discurso rojo, verde y violeta pasó a ser la
denominación de una nueva entidad, el proyecto eco-socialista. Y de
nuevo el viejo proyecto confederal de las Izquierdas Periféricas como
posibilidad de frenar la caída electoral y crear una confusión
calculada que sirviera las diferentes y a veces contrapuestas
clientelas electorales.
En los últimos años, y ya en plena pendiente, los síntomas de
muerte se han multiplicado: la supuesta federalidad ha sido sustituida
por taifatos y cuotas de poder (aunque este problema venía de muy
lejos), los grupos enfrentados nunca han constituido alianzas estables
sino aleatorias y en función de las mejores tajadas en cada lista
electoral. Quiero decir que nuestro proyecto de Estado Federal
Solidario no ha sido aplicado en nuestra organización. Creo también
que su existencia es tan ignorada como la Alternativa Energética, los
11 puntos o los análisis (y propuestas consiguientes) hechos sobre la
UE.
Y lo que desde luego constituye un dogal para la asfixia total es
la deuda que sin ingresos medianamente importantes, puede ser la
puntilla que acelere la agonía.
¿Hay solución?
Desde hace varios años vengo diciendo que el proyecto de IU tal y
como se está desarrollando, estaba muerto y que debíamos prepararnos
para ese acontecimiento. No creo que con asambleas ordinarias, métodos
clásicos y prácticas rutinarias se salga de esta, al menos como una
fuerza política mínimamente estructurada, con una cierta solidez y
como proyecto para el Estado Español. Las siglas podrán continuar
durante algún tiempo en las CCAA y en las Administraciones Locales,
pero irán siendo sustituidas paulatinamente por alianzas electorales
de creciente color localista sin más aspiración que ser una bisagra
recompensada con cicatería por el PSOE.
No, no hay razones ni siquiera indicios de una recuperación o de
una posibilidad de remontar la deblacle, en ningún sitio. No nos
engañemos con las lecturas de males menores, de avances sobre el mismo
ladrillo o de pruritos en dar lecciones magistrales. Los resultados
han sido malos, pero si además se presentan como victorias siguen
siendo malos y además acompañados de la ceguera. Aquí y por ahora, no
valen las comparaciones entre el ciego y el tuerto.
El pesimismo con el que vemos la situación está más que fundamentado;
no sólo por la curva decreciente de los procesos electorales sino por
algo mucha más grave que eso: la degradación de la vida política,
orgánica e incluso de relaciones personales en el seno de la
organización.
Creo que confiar en que
la Asamblea venidera sirva para solucionar el problema es un ejercicio
de candor. Hay un proyecto o si queréis una aspiración, a hacer de IU
un trasunto confederal de una formación eco-socialista de viejísimo
cuño en cuanto las relaciones de la misma con la sociedad y la opinión
publicada. Las llamadas desde los medios de comunicación a la
renovación, la apertura a la sociedad y a la izquierda plural
acompañadas de la satanización de las siglas PCE ( como si los
almuédanos de este mensaje no fueran en su mayoría también del PCE)
forman parte de una técnica que hemos sufrido demasiadas veces en IU y
en esta casa. Frente a esto no hay proyecto alternativo; hay
cenáculos, movidas, alianzas que flor de un día, han durado lo que han
tardado la confección de las listas. Es más, las invocaciones a palo
seco a conceptos y expresiones como Movimiento Político y Social,
Elaboración Colectiva o Democracia han sido manidos incumplidos cuando
no prostituidos y será difícil limpiarlos de tantas excrecencias e
impurezas.
Y sin embargo
Sobre esta tierra yerma parece casi imposible cultivar nada
viable, serio y con pretensiones de durabilidad y muchísimo menos de
ser instrumento de liberación social. Sólo hay un punto de posible
regeneración que viene dado por la constatación de dos realidades:
1ª- El campo de acción para una fuerza política como la que
pretendió ser IU es tan vasto como un océano. En él se inscriben
movimientos de todo tipo que pretenden con sus luchas y sus
actividades hacer bueno aquello de que “Otro mundo es posible”. Pero
hace falta una organización política que respetando esos movimientos y
trabajando lealmente con ellos realice una labor que demuestre como la
intervención política no es otra cosa que la intervención de la
sociedad para hacer de la Política sinónimo de Transformación social.
2ª- SOBRE LOS TRABAJADORES Y ASALARIADOS SE CIERNE, SO PRETEXTO DE
LA CRISIS, UNA DE LAS MAYORES AMENAZAS DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS. LA
RECESIÓN ES UN HECHO. EL PARO AUMENTA. LOS GOBIERNOS EUROPEOS CLAMAN
POR REBAJAS SALARIALES Y LA FLEXI-SEGURIDAD ES YA UN PROYECTO CUYA
APLICACIÓN SE PRESENTA COMO INEXORABLE. MILLONES DE HOMBRES Y MUJERES
VAN A SOPORTAR UNA AGRESIÓN QUE LOS CONDENARÁ A SITUACIONES DE
PRECARIEDAD, EXCLUSIÓN Y MARGINACIÓN EXTRAORDINARIAS. AHÍ ESTÁ LA
DERECHA; NO NOS CONFUNDAMOS POR LAS SIGLAS.
Esta situación a la que
los trabajadores y asalariados se van a ver abocados y dentro de ella
los colectivos más débiles (mujeres, jóvenes, pensionistas, etc) nos
exige, nos clama y nos obliga so pena de traición a nuestra historia y
al legado de tantos luchadores, a cambiar radicalmente y Esta
coyuntura que se avecina puede y debe ser el agente externo que
provoque lo que aún pueda quedar de vivo y nos convoque para sellar
una alianza de compromisos en torno a la REFUNDACIÖN de IU.
Y esta Refundación sólo
es posible desde un previo acto personal, intransferible y de
compromiso a comenzar de cero que se condense en una atmósfera
colectiva de voluntad interventora con los mecanismos políticos y las
actitudes de una nueva práctica militante. Sin esto que debe ser
preceptivo, no se podrá poner en marcha el resto. Estoy llamando a la
responsabilidad y a la aceptación sin límites de unas reglas de juego
democráticas y del resultado que del debate surja.
La propuesta
La Asamblea federal próxima debe hacer en dos fases.
Primera fase
Desde el acuerdo en la
necesidad de volver a empezar a causa de la excepcionalidad del
momento, se imponen los siguientes pasos o fases:
1º- La Refundación de IU
no puede hacerse en clave endogámica, sería un comienzo estéril. Es
preceptivo hacer una Convocatoria abierta a colectivos, personas, ex
–militantes, etc para comenzar un proceso ( que puede tener varias
denominaciones) por el cual se debatirán y fijarán los ejes,
compromisos y características de la nueva IU.
2º- Y ello implica como prenda de cambio y de nuevo comienzo la
renovación de al menos el 50% de todos los órganos de dirección, desde
la Federal hasta la agrupación básica con las condiciones y plazos que
se fijen, pero antes de la primera parte de la Asamblea. Aquellos que
hemos ejercido de responsabilidades durante años deberíamos pasar a
una segunda fila y desde allí dar el rendimiento, el apoyo y la
lealtad a las nuevas direcciones.
3º- Desde este momento la
primera parte de la Asamblea debate y desarrolla los puntos y ejes que
estructurarán a IU. A mi juicio son los siguientes:
3.-1 IU, Movimiento Político y Social Organizado que fija su
objetivo en la permanente Construcción de la Alternativa a la
sociedad, el Estado, la cultura existente y los valores dominantes. La
superación del Capitalismo tendría como proyecto inmediato de trabajo
la consecución de los objetivos que ya marcamos en IU: Una sociedad de
Pleno Empleo de calidad. Una Economía desde la óptica del Desarrollo
ecológicamente sostenible. Una Protección Social plena. Reparto del
Trabajo. Y junto a ello las acciones de política económico-fiscal
necesarias para ello.
3.-2 Democracia Radical
en IU. Publicidad permanente de los censos de militancia y libre
acceso para quien quiera consultarlos. Reglamentos que fijen con
precisión la publicidad de los acuerdos orgánicos hacia la militancia,
que regulen el régimen se sesiones, deliberaciones y acuerdos así como
la información previa y documentada en cada sesión. Revocación de los
cargos públicos por las asambleas competentes u órganos competentes
que los eligieron como candidatos en las elecciones. Elección de
direcciones tras la presentación de un programa del que rendirán
cuenta en las sesiones habilitadas para ello. Finanzas claras,
transparentes y co-responsables. Militancia efectiva según
posibilidades.
3.-3 Elaboración
Colectiva. Esta seña de identidad no es sino la aplicación en el marco
de lo concreto de la alianza social en torno a objetivos, métodos y
valores. Sin que los ciudadanos participen en la elaboración de las
soluciones para sus problemas no habrá nunca conciencia de la
realidad, sus límites y el papel que la Democracia tiene en el cambio
social. Pero la elaboración colectiva no es la creación de un gabinete
de asesores que elaboran papeles para los cargos públicos es
básicamente un mecanismo de participación democrática en las
decisiones de IU, es un mecanismo de aportación e intervención en las
líneas de actuación de la actividad política y social y también en
las políticas a realizar en las instituciones. Las Áreas como un
mecanismo de elaboración (pueden haber otros más) deben ser
organizadas de tal manera que los militantes y dirigentes participen
en ellas habitualmente. En las elaboraciones que sobre ellas hemos en
IU hay material suficiente para concretar su organización, funciones y
participación política.
3.-4 IU es una fuerza
política de carácter federal. Y esta apuesta que proviene de nuestra
concepción del Estado no significa otra cosa que otra forma de
concebir el acuerdo de un Estado unitario que busca su cohesión desde
el consenso el acuerdo, la atribución clara de competencias, funciones
y responsabilidades. La federalidad es incompatible con los taifatos.
Una idea debe quedar clara: la federalidad es un reconocimiento a la
diversidad pero en el marco de una visión común de la Transformación
social. La transitoriedad de Estados , nacionalidades y entes
territoriales ante la concepción de un mundo nuevo, solidario y sin
fronteras debe estar siempre presente.
4.-4.- Escrupulosa
legalidad. Una fuerza política que se pretenda democrática debe guiar
sus actuaciones internas y su funcionamiento por el respeto y
ejercicio de la legalidad. Estatutos, reglamentos, régimen de sesiones
y toma de acuerdos deben ajustarse totalmente a las reglas de juego
estatuidas libre y soberanamente por el colectivo. Las comisiones de
Garantías no pueden ser concebidas con órganos para salir del paso
cuando no como cementerio elefantes. Es inadmisible que los Estatutos
sufran cambios para legalizar acciones o situaciones que contradicen
abiertamente los principios éticos y políticos de IU.
4.-5.- IU no puede
definirse por una serie interminable de adjetivos. La aceptación y
desarrollo de los DDHH en sus tres generaciones, la asunción en la
teoría y en la práctica de otras aportaciones a la causa de la plena
emancipación humana es una seña de identidad irrenunciable para
cualquier organización que pretenda ser revolucionaria o
transformadora. Desde hace muchos años explicitamos que nuestro
discurso es rojo, verde y violeta. No sigamos añadiendo adjetivaciones
al sustantivo fundamental. Asumamos la historia del movimiento obrero
y los nuevos proyectos de liberación. IU es un proyecto de Izquierda,
sin más.
4.-6.- IU no tiene más
referencias sindicales que las derivadas de las alianzas coincidencias
y movilizaciones que en cada momento puedan producirse El Programa
estratégico, la coincidencia táctica, la acción puntual o la coyuntura
favorable para una movilización acorde con los intereses de los que
aspiramos a representar, es la única pauta para cualquier tipo de
relación política y sindical.
4.-5.- IU se define como
una organización republicana. La condición republicana de IU no es una
mera adjetivación para la galería. La organización debe fijar en sus
Estatutos, discurso y práctica política su decidida voluntad de que la
III República española sea una realidad mediante el acuerdo activo, la
participación democrática y la divulgación ciudadana de los valores,
ética y contenidos de la Constitución de la III República. Nuestro
republicanismo no está hecho de nostalgias sino de proyectos para hoy.
El desarrollo de esta decisión implica una serie de actuaciones,
formas de trabajo y expresiones públicas que sin caer en estridencias
gratuitas manifiesten firme, serena e inequívocamente nuestra entidad
y nuestra propuesta a la ciudadanía. En consecuencia uno de los
trabajos de IU debe ser colaborar y aportar en la puesta en marcha del
proceso constituyente de la III República.
Una vez que estos puntos hayan sido discutidos, asumidos y
sistematizados en una única Tesis político- organizativa la primera
parte de la Asamblea los aprueba y pone en marcha el desarrollo de los
mismos.
Segunda fase. Una vez que la primera fase haya
sido culminada se procederá a la convocatoria de la segunda. En ella
se ratificarán lo hecho como desarrollo de la primera y se aprobará
una Tesis político-organizativa para los años siguientes hasta la
próxima Asamblea. Pretendo con esta distinción separar lo que para mí
constituye una invariante, los principios de IU que no pueden estar
siempre al albur de cualquier Asamblea, de las líneas políticas y
programas que constituyen el mandato para casa Asamblea específica.
En esta segunda fase las
direcciones deben, con el mismo método que la anterior, proceder a su
renovación en un 25% de lo que anteriormente no se renovó y al
porcentaje o casos particulares que se estimen conveniente de los
anteriormente renovados. Los Estatutos deberán fijar los años de
duración de los mandatos.
Esta es mi opinión y mi propuesta. Sé que al hacerla puedo
levantar suspicacias incluso escándalos pero creo que es la única
manera de poner en pie una necesidad.
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